La televisión en la política



Según Merton y Lazarsfeld, los medios alertan sobre amenazas a los ciudadanos, suministran lo necesario para realizar actividades de la cotidianidad, ejercen una influencia en aquellos receptores que están informados permanentemente, atribuyen importancia a personajes que llaman particularmente la atención de los medios.

La preponderancia de la TV respecto de otros medios masivos se debe fundamentalmente a que ella representa “el único lugar y el único momento” en que un candidato se pone en contacto simultáneo con “todos los electores”, más allá de que éstos estén a favor o en contra de su postulación e independientemente de sus perfiles sociodemográficos. Ningún otro medio de comunicación permite a los políticos tan fácil acceso a semejante universo de ciudadanos. Al convertirse en el espacio central de la confrontación electoral, la televisión cambia profundamente las reglas de juego de la comunicación política moderna. La TV ya no sólo refleja los acontecimientos políticos, sino que además los produce. Con el objeto de difundir sus discursos políticos, los candidatos se vuelcan a la “arena audiovisual” y, en ella, protagonizan entrevistas, debates y anuncios. Puede afirmarse que los últimos días de campaña marcan una virtual yuxtaposición de los sistemas político y televisivo.[1]

Sería deseable que nuestros medios de comunicación aumentasen los contenidos dedicados a la comunicación política. Programas y secciones donde se analicen técnica y críticamente los mensajes que los políticos dirigen a la sociedad, y viceversa, porque es evidente que ambos tienen cada vez más problemas para entenderse. El teatro clásico llamaba parábasis al descanso en que los actores abandonaban la escena mientras el coro dejaba las máscaras y comentaba con el público asuntos que no tenían que ver con la trama. La política y el periodismo necesitan con urgencia actores que se atrevan a quitarse el disfraz y revelar el artificio escénico al que les somete la televisión. Sólo así, y sólo tal vez, la audiencia será ciudadanía.[2]

Con la televisión la práctica de la comunicación política se fortalece, se establece un vínculo entre medios de comunicación y ámbito político. Los mensajes trasmitidos por los medios masivos de comunicación no son percibidos de la misma manera por todos los ciudadanos, éstos no toman una única posición de manera colectiva. Los medios de comunicación ofrecen una agenda mediática amplia, la que permite la construcción de diferentes visiones de la política, así se amplía la democracia por medio de la comunicación.
El gobierno sólo busca mantener a la población en un estado de pasividad, haciendo que éstos sólo reciban publicidad y la programación que a ellos les convenga. Buscan establecer al público un conocimiento inferior con la finalidad de no darle las “armas” para defenderse. Las televisoras de ahora ya no tienen pensamiento propio ya que son manipulada por nuestras autoridades.

La televisión ha funcionado desde hace tiempo como medio para dar a conocer situaciones políticas; desde que se dan informes acerca de lo que sucede en este mundo, como los candidatos a presidencia, cosas que hacen, propuestas, etc., en los noticieros y como medio publicitario para las campañas políticas. La televisión es el medio masivo que más ayuda y es útil para la política ya que suele llegar a las personas que ellos necesitan, que básicamente vienen siendo los adultos, por lo tanto, es la mejor herramienta que, tienen para difundir su propaganda.

A pesar de que los medios de comunicación son, en teoría, libres para expresar lo que se les plazca, no lo es en la actualidad, dudosamente alguna vez lo fue, pues el control que lo política ejerce sobre de ellos es casi total, ya que el contenido es controlado, decide que se transmite y que no, aunque para que no sea muy sospechoso, los presidentes y demás funcionarios públicos recurren a una estrategia, liberan noticias malas pequeñas y le hacen mucho alboroto para evadir las noticias realmente alarmantes.

Por medio de la televisión, nos enterarnos de propuestas, informes y sucesos a cerca del ámbito político, que ocurre en nuestro entorno, con el fin de convencernos e incluso de manipularnos para aceptar sus propuestas e ideales, por eso hay que tener cuidado con la información impartida y tener un buen y firme criterio en el momento de recibirlo y aceptarlo.

La comunicación y la política están íntimamente relacionadas debido a la manipulación de los líderes políticos para atraer masas o en todo caso manipularlas a su antojo, pero esto dependerá de la capacidad de crítica del pueblo. Tenemos que ser más pensantes y no dejarnos llevar por lo que la televisión nos muestra de los políticos, analizar las propuestas o las noticias políticas que se nos hacen llegar.





[1] http://www.saladeprensa.org/art679.htm
[2] https://elpais.com/elpais/2015/03/23/opinion/1427113824_869479.html

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